Joven murió en una clínica de Higüey tras el centro exigirle 30 mil pesos para asistirlo ‘Hoy fue mi hijo, mañana puede ser cual­quier otro’

Jada Pinkett se enojó con Will Smith por una fiesta de cumpleaños que le organizó
abril 20, 2022
No tomo, no fumo: Toño Rosario comparte el secreto de su «eterna juventud»
abril 20, 2022
Mostrar todo

“Nadie me va a devolver a mi muchacho”, “hoy fue mi hijo, mañana puede ser cual­quier otro, pero lo que yo no quiero es que ese centro médico siga haciendo eso, no deben pedir dinero pa­ra atender a alguien”, narró a este medio con voz entre­cortada, Joaquín Contreras, padre de Nahim Contreras Aristy, de 17 años, fallecido en una clínica de Higüey el pasado viernes, tras el centro exigirle la suma de 30,000 pesos para poder asistirlo.

Contreras Aristy, estudian­te del bachillerato de la es­cuela Juan XXIII de La Sa­lle, había sido chocado por un vehículo, cuyo conductor estaba en estado de embria­guez, la tarde del jueves San­to en una comunidad del dis­trito municipal Las Lagunas de Nisibón, a unos 30 minu­tos de la ciudad de Higüey.

Según el progenitor del ado­lescente, hubo mucha negli­gencia en el caso de su hijo, desde el 911 que, asegura tardó aproximadamente una hora y media para lle­gar al lugar del hecho.

Hasta la clínica donde falleció, lue­go de habérselo llevado del Hospital General y Especiali­dades Nuestra Señora de La Altagracia, donde lo habían llevado inicialmente y tuvie­ron que trasladarlo, porque no había especialistas.

El gerente de la clínica del doctor Perozo, Fernando Valdez, donde falleció Con­treras Aristy, declaró ayer que el paciente perdió la vi­da por un paro cardiorres­piratorio, producto de los golpes que recibió en el ac­cidente, no por negación de servicio.

“Mi hijo no lle­gó tan mal como dicen en la clínica, el llegó que hablaba, hasta se sentó en la cami­lla, se volteó y pidió que se le arropara”, narró el padre.

“Yo mismo lo entré cargado a la UCI, porque la camilla no cabía, el centro médico está diciendo lo que le con­viene, yo estuve ahí y vi có­mo ocurrió todo”, argumen­tó Contreras.

Narró que cuando llegaron a la emergencia se le daba asistencia, pero que se tar­daron mucho verificando el seguro médico, y que lue­go lo ingresaron en la UCI cuando ya se había hecho el depósito con el monto soli­citado, “Luego de eso si pu­sieron empeño, y también al ver que que mi hijo empeo­raba”, agregó.