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La frase es de José Ramón Valdez, un joven dominicano de 18 años que se alista para empezar en septiembre próximo sus estudios de grado en Ciencias Políticas en Harvard, universidad que le otorgó una beca completa gracias a sus méritos académicos que le convierten en el primer estudiante criollo de escuela pública que lo logra.


“Las oportunidades no están cayendo del cielo y los sueños más grandes que tenemos como personas no se nos van a aparecer de repente, no se van a regalar, hay que salir a conquistar nuestros sueños”.

Con la frase, José Ramón intenta motivar a los jóvenes que, como él, tienen en meta un futuro mejor, para que sepan que no se trata de un camino plano, sino que existen muros que hay que ir cruzando y que, con decisión y empeño, se puede lograr.


“Mientras me preparaba para aplicar y le comentaba todo a mi madre, sobre todo de lo complicado (del proceso), ella preguntaba si lo podíamos hacer. Yo le decía, mira, nadie ha logrado resultados extraordinarios haciendo cosas ordinarias. Si queremos lograr algo como esto, hay que hacer hasta donde hay que hacer”.


Y lo hizo. El joven que en 2020 se graduó de bachiller en la escuela Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en San Isidro, Santo Domingo Este, con un índice de 99.5, pasó un año en gestiones por entrar a una universidad en EE.UU. Llenó aplicaciones y envió ensayos que, en principio, no sabía bien cómo desarrollar. Aplicó a 21 casas de estudios y solo dos le aceptaron: Harvard y Columbia.

Un gran esfuerzo personal, pero también una buena colaboración de personas conocidas o que conoció en el proceso, sirvieron para empujarlo a su meta.
Marino Auffant fue una de ellas. Es un joven dominicano que entre 2006 y 2010 hizo su licenciatura en Harvard donde actualmente cursa un doctorado, además de ser el representante de admisiones para RD de la universidad.


Marino supo de José Ramón a través de un grupo de WhatsApp. Alguien pedía ayuda para que el joven que tenía cualidades, pero le faltaban recursos y orientación para probar suerte con las aplicaciones internacionales.


“Con el proceso de admisión es difícil, pues casi siempre los estudiantes tienen un consejero que les ayuda para llenar las aplicaciones, consiguen las cartas de recomendación… que les guían en el desarrollo de los ensayos”. Así fue como decidió que en lugar de entrevistarle, le ayudaría con la preparación.

“Es importante que alguien como José estuviera en Harvard para que más personas de escasos recursos sepan que pueden ir a esa universidad”, comenta Marino que saben bien lo costoso que puede ser ese centro de estudios, pero destaca que, al mismo tiempo, se trata de una de las universidades más generosas de EE.UU. con alrededor del 70% de la matricula becada.


Emocionado y agradecido: La noticia de su admisión la recibieron en familia. Un video muestra la sorpresa y alegría de la noticia entre José Ramón, sus hermanos y sus padres.
“Estoy muy emocionado, y agradecido con Dios, con mis maestros, con mis padres y con las personas que me ayudaron” comenta el joven que actualmente asume un proyecto de verano, de la mano de Harvard, para ayudar a otros estudiantes de escuelas públicas en la preparación para realizar procesos de aplicación.


Como toda familia de clase media, José Ramón enfrentó las limitaciones y carencias económicas, pero nunca fueron un obstáculo para destacarse en su estudios.

Se graduó con calificación de excelencia académica en su promoción, en el Colegio Perpetuo Socorro de la Fuerza Aérea, explica DL.


“Nos dicen que somos víctimas de un sistema con pocas oportunidades, pero tenemos la oportunidad de desafiar a ese sistema”, afirma José Ramón Valdez.